domingo, 25 de diciembre de 2011

El chico malo de buen corazón


“Llegué con solamente un traje y la gente decía que parecía un vago. 20 años después aparece Marlon Brando con una remera y todos se babean por él. Eso demuestra todo lo que progresó Hollywood” Son palabras que se le atribuyen a una de las caras más reconocidas del mundo del cine: Humphrey Bogart, quien nació en Nueva York un 25 de diciembre de 1899.
Dueño de una personalidad avasallante frente a la cámara fue por excelencia el tipo duro de la década del 40. Su actuación más recordada es por supuesto la de Rick Blaine en Casablanca. Sin embargo, personalmente lo prefiero en la película de 1954, “The Caine Mutiny” (“El motín del Caine”) por la cual recibió una nominación a los premios de la Academia, en donde la interpretación del Comandante Philip Francis Queeg aquejado por problemas mentales es simplemente soberbia.
No tenía la pinta de Clark Gable pero su carisma y atractivo lo convirtieron en un muy demandado actor principal. Era el tipo malo con corazón bueno que lograba una curiosa empatía con el espectador y claro está, la mayoría de la veces se quedaba con la chica. Sobresalió en un momento del cine en donde no se necesitaban millones de dólares en efectos especiales para hacer grandes películas, el talento de los actores, escritores y del director era la clave.  
En 1951 obtuvo el Oscar al mejor actor por su interpretación en “The african queen” (La Reina del África). Trabajó en más de 70 películas, destacándose: “The Petrified Forest” (El bosque petrificado; 1936), “The Maltese Falcon” (El halcón maltés; 1941), “Casablanca” (1943), “To have and have not” ( Tener y no tener; 1944).

Les dejo un fragmento de la película “The Caine Mutiny” (1954) y de yapa, otro de “Casablanca” (1943).







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